¿Que pasa con el ciclismo?
Ayer, el ciclista Michael Rasmussen del equipo Rabobank fue expulsado por su propio equipo tras ser acusado de saltarse el código interno de la formación y fue invitado a abandonar el Tour (mediante el clásico método de “lárgate antes de que te echemos“). Estaba bajo sospecha desde que se supo que se había saltado cuatro controles antidopaje y no tuvo más remedio que acatar el castigo. La expulsión del danés sitúa al español Alberto Contador como líder.

Es triste ver como un gran deporte como es el ciclismo pierde credibilidad día a día. Aun recuerdo cuando era un crío y todas las tardes de verano ponía la televisión para ver a Induráin (como todos lo chavalines de mi época) y animarlo mientras subía por los puertos, botando delante de la tele y gritando:
¡¡Dale Induráin que tú puedes!! ¡¡No te rindas!!
Y es que si te gusta el ciclismo te tienen que gustar las etapas de montaña, donde se vé quien está hecho un toro y quien no… Veías a ciclistas de apellido impronunciable recorrer montones de kilómetros escapados y los pillaban subiendo algún puerto muy cerca de la meta; veías a ciclistas cayéndose cuando llovía por arriesgar demasiado; pero sobre todo, veías a todos sufrir para subir por unas carreteras de montaña por las que no suben ni las cabras. Apretando los dientes para llegar arriba antes que los demás.
Pero hoy… ¿que nos queda hoy? ¿De qué me sirve emocionarme viendo a un ciclista subir como un loco montaña arriba si a los cinco días estará en su casa descalificado por dopaje? Es como el caso de Vinokourov, que lo ves sufriendo subiendo un puerto a vida o muerte, y levantandose después de deshacerse una rodilla al caerse; y piensas que es un fuera de serie, por como supera las adversidades… Y a los pocos días descalificado por dopaje. Y se te quitan las ganas de seguir el ciclismo.
Hay quien dice que es un tema que no tiene solución; que incluso ciclistas que ya han sido sancionados, reinciden aun a riesgo de perder la licencia definitivamente por reincidencia (como Vinokourov, que ya es la segunda vez). Sin embargo, ¿porque no se deciden de una vez por todas a hacer etapas más cortas?
Me gustaría saber de quien fue la idea de poner a 200 personas en bicicleta a hacer 200 km diarios a una velocidad media de 50-60 km por hora en la franja horaria que más aprieta el Sol. Y así 15 días seguidos en los meses de verano… A ver quien es el guapo que aguanta eso y presentarse a más de una de las grandes pruebas (el Giro, el Tour y la Vuelta).
Sea como sea, o acaban con el dopaje o se acaba el ciclismo.