Despierto, pero a duras penas veo algo, me froto los ojos y poco a poco empiezo a distinguir las familiares formas del aula de teleco que tan familiar me resultaba. Las mesas, las ventanas, el infinito libro de Dispo-1, todo es como lo recordaba.
¿Pero cómo había llegado ahí? ¿Y cómo me había quedado dormido? No pude responder a estas preguntas porque el profesor empezó a impartir la clase con su velocidad de dicción tan característica.
¿Quién no ha visto o toqueteado en su vida un cubo de Rubik? Debe ser uno de los rompecabezas más conocidos en el mundo entero. Recuerdo que me regalaron uno cuando tenía 7 u 8 años y en casa nos pasamos un montón de tiempo intentando resolverlo sin éxito. Años después, en otro arranque de [...]
Two years he walks the earth. No phone, no pool, no pets, no cigarettes. Ultimate freedom. An extremist. An aesthetic voyager whose home is the road. So now, after two rambling years comes the final and greatest adventure. The climactic battle to kill the false being within and victoriously conclude the spiritual revolution. No longer to be poisoned by civilization, he flees, and walks alone upon the land to become lost in the wild.
Alexander Supertramp, May 1992.
Into the Wild
Aunque tengo pendiente acabar de ver esta película, que tuve que dejar a medias hace unos días, dudo que en el final pueda volverse mala hasta el punto de desmerecer la cita.
Un hombre que lo deja todo para embarcarse en un viaje de autodescubrimiento. A veces se muestra tan irracional que deseas darle una colleja, y a veces sus reflexiones te las dan a ti. No creo que el camino de cualquier persona al aprendizaje pueda estar en ver películas de otros que aprendieron caminando, pero al menos ésta no te deja indiferente.
Un día alguien decidió que los exámenes donde tenías que rellenar cienes y cienes de folios soltando un rollo kilométrico para demostrarle al profesor de turno que sabes algo que él ya sabe que sabes era un coñazo e inventó los exámenes tipo test.