De coches oficiales
En tiempos de crisis todos sabemos que hay que apretarse los cinturones; y nuestra querida clase gobernante como siempre ha decidido predicar con el ejemplo; empezando por el presidente de esta nazón chamada Galiza nuestra querida Galicia que ha decidido que su coche oficial ya no aguantaba más y se ha pulido 480 mil euros en uno nuevo.

El anterior coche oficial de Touriño ya no daba para más
Vaya por delante que yo no sé cuanto cuesta un coche oficial; de hecho, he sido delegado de clase pero nunca me concedieron el Aston Martin negro que tantas veces solicité como coche oficial. Ahora bien, leyendo por ahí, parece ser que de los 480 mil euros, tan sólo 50 mil euros son destinados a las medidas de seguridad; lo que me hace pensar en por qué tenemos que pagar un coche de 430 mil euros para el presidente de una comunidad autónoma.
Mientras le cambiaban el ambientador de pino por la placa de “Precaución amigo conductor” y metían los discos de Ana Kiro y Juan Pardo en el cargador de CDs (con radio-CD y MP3 ya subía mucho el precio y hay que contener el gasto, que estamos en crisis) los ¿responsables? de la Xunta han declarado que “no es para tanto, Fraga tenía dos iguales“. Entonces, si Fraga se tira por un barranco… ésta gente se tira, pero sólo hasta la mitad, ¿no?
Porque seamos serios… ¿quién puñetas va a querer cargarse al Presidente de la Xunta? ¿realmente necesita un coche con todas esas medidas de seguridad? Si todos sabemos que el mejor método para eliminar a cualquier político de Galicia es una nécora-bomba.
Touriño; los taxis y el transporte público también existen.