Polígono na Brea NON
A petición expresa de Sparkster, os comento aquí que en su localidad están montando un cristo con un supuesto parque empresarial para el cual quieren tumbar no se cuantas casas.
A nadie le gusta que le quieran quitar de su casa, y mucho menos para transformar el área en una macro esplanada de fábricas. Pero el hecho de que intenten metersela doblada es ya el colmo.
Así que sin más aquí os dejo el enlace del blog donde se va comentando toda la historia:
Hoy mismo estaba viendo este anuncio de Fenosa tan bonito en que una niña pequeña dice que quiere tener un hijo, y que lo mejor es que él querrá tener el suyo. Este anuncio me hizo pensar. Obviamente yo no soy tonto y sé perfectamente que esto es fachada, y que las empresas energéticas son de las que más abusos comenten en los paises subdesarrollados donde “no los vemos”.
Pero en lo que me hizo pensar este anuncio no es directamente en nuestro planeta, sino en cuanto tienen que cambiar las cosas. La población ya está concienciada de los males de este siglo, y las empresas parecen responder favorablemente a estos problemas. Pero yo me pregunto ¿Cuánto tiene que cambiar la cosa para que dejen de ver a la política social y al ecologismo como ‘sectores target de las campañas de márketing’?.
No nos engañemos: La Caixa hace obra social porque les desgrava, Fenosa pone parques eólicos porque cobra unas subvenciones del copón, los bancos hacen ‘regalitos’ en las hipotecas porque les compensa más que les paguen tarde que embargar una casa cuyo precio de mercado va a caer pronto por debajo del valor hipotecado. Nadie da duros a cuatro pesetas.
Desde aquí propongo una reforma legal: la ley de la colleja: Todo aquel que quiera tocar los cojones en pos del progreso económico deberá dejarse dar las collejas que gusten por los afectados.