Shrek 3
Shrek fue y es un peliculón, en toda regla… Divertida y original; dándole una vuelta de tuerca a los cuentos de siempre realmente original. Después llegó Shrek 2, que bueno, ya no era tan original (lógico por otra parte) pero aun así es divertida, además el gato con botas es muy salao. Y como por todos es sabido, a los que dirigen el cotarro de ésto del cine, les gusta, perdon, les encanta el dinero. Así que había que seguir explotando el filón y sacar Shrek 3; un bodrio en toda regla.
Sí señores y señoras; es lo que hay, se confirma que éste no es el mejor año para las terceras entregas de concidas sagas cinematográficas. Después de tener que soportar la peor de las tres de “Spiderman” y llegar casi a odiar a Jack Sparrow con la insufrible (y creo que me quedo corto) “Piratas del Caribe 3″, ahora le toca el turno a “Shrek 3″ o como ellos dicen “Tercero“.
Después de haber escarmentado con las anteriores terceras partes, un servidor se sentó a verla sin grandes esperanzas… Y ni así. La película no tiene por donde cogerla; el guión (si en realidad existe) es tan simple como el encefalograma de un cani; y ni siquiera los gags, exceptuando dos o tres (la botadura del barco, el momento instituto con Arturo, y la vida del hombre de gengibre), me hicieron reír (y mira que yo me río hasta con las coñas malas de “Bones”). No es que los gags estén mal hechos, sino que se tira hacia lo fácil, lo predecible. Y así luego pasa lo que pasa, que toda la película te da la sensación de Dejá Vú; de que ya lo has visto montones de veces. Vale, que te puedas reir un par de veces, pero también te ríes viendo por enésima vez cualquier capítulo de “Los Simpson”; si quieren cobrarte una entrada de cine al menos que se lo curren un poco.
El argumento (o esa cosa que se supone que están haciendo entre gag y gag) es sencillo; el padre de Fiona se ha muerto, y como Shrek no quiere ser Rey hay que buscar un heredero al trono. El elegido es un tal Arturo, un chavalín joven al que Shrek, Asno y el Gato con Botas deciden ir a buscar. Al mismo tiempo, Encantador (ya salía en “Shrek 2″) reúne un ejército compuesto por todos los villanos de los cuentos infantiles para quedarse con el trono por la cara.
En resumen, una película más para aladir a la lista de producciones destinadas a hacerse de oro aprovechando que los chavalines tirarán de sus padres para ir al cine y con la venta en DVD.
Se lleva un 4,5 por ser Shrek… Falta originalidad, no se puede pretender cobrar a la gente por hacer lo mismo de siempre.

