Studio 60; fue bueno mientras duró…
El pasado 30 de agosto, Canal + emitió el último episodio de Studio60 correspondiente a la primera temporada. La única. Para desgracia de los espectadores la serie fue cancelada allá por el capítulo 14, aunque semanas después y gracias a la presión de los fans se les permitió seguir grabando para acabar al menos la primera temporada.
La serie, en mi opinión, es la MEJOR SERIE que nos ha llegado de EE.UU. últimamente. Seguramente, algunos estaréis pensando que me estoy tirando a la piscina; pero nada más alejado de la realidad. Studio60 es una de esas series que las estás viendo y no eres consciente de su grandeza hasta que acabas de verla; quizás eso fue lo que la mató en EE.UU., cuando la programaron después de “Heroes”; que esa es otra, me gustaría conocer al lumbrera que pensó que era buena idea poner las dos seguidas, porque no pueden ser una más distinta de la otra; pero bueno, ya sabemos todos que los que deciden las programaciones de los canales no destacan por ser los más inteligentes de la clase…
El reparto, es genial, inmenso, desde los personajes de Matthew Perry (para nosotros siempre será Chandler), Bradley Whitford, hasta el último secundario… todos hacen unas buenas actuaciones; tenemos a un director intentando desintaxicarse de su adicción a la cocaína, un guionista que escribe en solitario un programa de 3 horas, una mujer creyente que es la estrella de un programa que se dedica a reirse de los fundamentalistas católicos…
¿Pero qué es Studio60?
Studio60 es un el nombre de un programa ficticio de la NBS que es el programa estrella de la cadena, un show como los de antes compuesto de diferentes sketchs y que siempre se ha caracterizado por ofrecer un humor inteligente y crítico con la actualidad. Y eso está presente en todos los capítulos, los palos son constantes y enormes, y no se cortan ante nadie: palos a Bush, a las multinacionales, al Star System, a la prensa… Incluso dan palos a la cadena en que se emite al decir que todos los programas de calidad los da la HBO. (Razón no le falta, nada más conocerse que se iba a cancelar empezaron a surgir rumores sobre un supuesto ofrecimiento de la serie a la HBO).
Durante toda la serie vamos viendo como es el trabajo de emitir un programa semanal en directo y como a veces la tensión es tal que hace temblar las relaciones internas entre los miembros del equipo. Y si eso fuese poco, se añaden las guerras de las audiencias, las puñaladas traperas entre compañeros, la presión de la prensa, de los grupos cristianos. Frecuentes son las críticas hacia los fundamentalistas cristianos y al patriotismo barato (“si nuestro patriotismo es tan frágil que un sketch le afecta no creo que sea un buen patriotismo”) son uno de los caballos de batalla que harán saltar chispas entre el equipo artístico y los jefes preocupados por las audiencias y la publicidad.
Pero podríamos estar hablando horas y horas de argumentos y tramas y nos estaríamos dejando lo más destacado de la serie: Los diálogos.
Diálogos inteligentes, mordaces, rápidos (decir rápidos es poco). De esos que cada vez que los escuchas descubres un nuevo matiz en ellos. Algunos te harán retorcerte de la risa y otros te harán reflexionar sobre alguna que otra cabronada de la vida.
De ahí se desprende otro de los interrogantes que rodean a la serie: ¿Es una comedia? ¿Es un drama?
Pues no, es como la vida misma. Tiene momentos tronchantes, como en el capítulo “La cena de Harriet” con la aventura de las serpientes, el hurón y el coyote:
Como la víbora no salía, metiste al hurón; y como ahora no sale quieres meter un coyote. Por mí adelante; pero vete pensando que meterás cuando el coyote no salga.
Y momentos dramáticos, como el secuestro de un familiar de uno de los personajes a lo largo de los últimos episodios.
Bien es cierto, que para alguien que no conozca la historia de la TV americana no comprenderá las muchas menciones que se hacen a ella; pero eso no es excusa para no disfrutar de la serie. De hecho, yo no tengo la más remota idea sobre el tema y doy fé ante notario que no es problema para seguir la serie sin problemas.
Para acabar os recomiendo que la veáis (he oído que Canal + la va a reponer, porque con el poco bombo que le dieron mucha gente se la perdió y parece ser que debido a la buena aceptación que ha tenido la repondrán), o en su defecto, que os la bajéis mediante vuestro programa P2P favorito. El episodio Piloto es sencillamente una obra maestra, de verdad. Al ver que al final del capítulo sonaba “Under pressure” de Queen recuerdo que pensé:
Si ponen ésta canción al final de capítulo es que ésta serie va a ser buena…
Ah, la música! Otra joya de la serie… En cada capítulo la música la van poniendo los supuestos invitados al programa. Grandes artistas y grandes canciones, pero si tuviese que elegir una actuación claramente me quedo con la actuacíon de un cuarteto de blues en homenaje a la ciudad de Nueva Orleans.
Despúes los siguientes capítulos son un poco como… hmm… dubitativos; pero a partir del quinto la serie despega hasta llegar a convertirse en algo grandioso. Con cameos como el de John Goodman (de largo el mejor cameo de toda la serie), Masi Oka (Hiro Nakamura en “Heroes”, haciendo de él mismo) y muchos otros más.
En definitiva, “Studio60″ es una serie que sólo con el paso del tiempo apreciaremos la gran injusticia que se cometió con ella. Y si os gusta, probablemente os pase que un día encendáis la tele y penséis:
“CLA”, “Yo soy Bea”, “Hospital Central”… Y “Studio60″ cancelada… Que puta mierda de mundo…
