Hoy voy a comentar un par de lugares comunes que son, a mi entender, falsos: Los operadores de internet YA diferencian el tráfico de los usuarios Frase muy usada por los ignorantes defensores de ilegalizar las descargas en internet (discográficas, productoras, etc…). ¿Por qué es falso? Porque los operadores distingen el tráfico de sus usuarios [...]
Desde este verano he conseguido un curro en el proyecto Xatcobeo, Un proyecto de la universidade de Vigo y el INTA cuyo fin es diseñar y poner en órbita un picosatélite tipo CubeSat que probará una serie de tecnologías nuevas. El proyecto nace de una oferta de la ESA en la que se ofrecían a [...]
Algunos cambian con el tiempo.
Algunos aprenden a ser más fuertes, a no rendirse, a encarar los problemas… Otros aprendimos el bien de la indiferencia autoinducida.
Si hace un año hubiese visto los comentarios que vi ayer en menéame sobre la noticia de la invención de un condensador de más capacidad (Comentarios en que nada más que se divagaba sobre baterías de coches solares, cañones iónicos, armas de rayos, centrales de energía y demás paranoia pseudo-eco-concienciada) me habría exaltado. Habría respondido con una redacción extensa explicando a esas personas preocupadas pero malinformadas que eso sólo son fantasías, que la magnitud real de esta noticia en formas como instrumental médico mejor o sistemas se seguridad más eficaces era infinitamente más compleja, hermosa y llena de matices que sus burdas paranoias sobre coches explosivos.
Hoy este tipo de textos apenas son un milisegundo en el scroll de mi pantalla, un reflejo evanescente en mi retina y un momentáneo gesto de mi cara en una mueca de media sonrisa. Este camino de indiferencia ante la pedanteria pseudointelectual trajo la paz y la tranquilidad a mi vida.
Damas y caballeros, acuesten a los niños porque el abuelo cebolleta va a arrancarse con una batallita. No es reciente, pero acabo de recordarla.
6 de la tarde, un aburrimiento de tres pares de narices. Las malditas prácticas no se dan acabado y el profesor ya le ha pegado bronca a todas las parejas de prácticas menos a nosotros; el próximo que haga saltar el automático se llevará una buena. Estamos montando un punto de luz simple y toma de corriente; o como se dice en castellano, un portalámparas con una bombilla que alumbre y un enchufe para enchufar cosas normales y corrientes.
Cien millones de relojes cambiaron su hora automáticamente este sábado-domingo. Cien millones se dice pronto, y esos eran sólo los conectados al Instituto Federal Físico-Técnico Alemán. Pensar que hace 50 años todos rulaban a base de cuerda, y que en las familias humildes tenían que ahorrar para comprarse uno.
Me encanta ver cómo sin que nos vayamos dando cuenta, las cosas van cambiando por dentro sin apenas cambiar por fuera, y antes de que nos demos cuenta tendremos el abrelatas conectado a la estación espacial internacional xDD