Uno de los propósitos para el próximo año que me he decidio a cumplir es ser mucho más cabrón con la gente que se lo merezca, porque está visto y comprobado que ser amable con gente cabrona es perder el tiempo; ya lo decía Patton:
El valor sin educacion es inutil frente a las balas educadas.
El caso es que estaba yo conduciendo por el centro de Pontevedra (más concretamente en la Plaza de Galicia) mientras llevaba a mi tía; cuando de repente, un BMW sale a toda leche (en plan “tufás tufurius” de una calle que desemboca en la plaza, se me pone detrás y empieza a pitar. Pero a pitar como una loca.
Viendo a una chica muy guapa y a su hermana que no tanto:
Lamborgini también fabrica tractores
Elrohir
San teleco 2009
Una cosa preocupante ultimamente, al menos en el pequeño habitat donde vivo y permito vivir a los vecinos, es el maldito vicio que le está entrando a las autoridades encargadas del diseño y mantenimiento de carreteras con poner semáforos a tutiplén en las rotondas. Porque una cosa es intentar mejorar el tráfico rodado, y otra bien distinta sobrecargar de señalización las vias hasta conseguir un mojón intransitable.
AVISO: Éste es un post para reconciliarme con mi lado más incoherente. Mira que he visto coches preciosos, coches hermosos y auténticas bellezas sobre ruedas, pero lo de ésta joya que vi ayer por la calle… Señor Aston Martin Vanquish color negro. Pero una cosa es que yo os diga que era de color negro [...]