Estos días mundialeros pudimos ver entre los trending topics internacionales de twitter la frase brasileña CALA BOCA GALVAO. Que se traduce como ¡Cállate la boca Galvao! Parece que el tal Galvao Bueno es el comentarista deportivo de los partidos en Brasil
El parecido con el último partido narrado en telecinco por J.J.Santos es más que evidente. Aunque esto es una chorrimierda, me hace gracia, y estoy deseando ver qué más chorrimierdas descubrimos en los próximos días gracias al que será El primer mundial con twitter.
La última cita de eurovisión fue la primera que me resultó divertida y no fué precisamente gracias a las canciones, sino a los comentarios de mis amigos. Por eso estoy deseando ver qué nos depara este mundial
Como dato curioso, los brasileños han hecho trampa. Han hecho correr el bulo de que el GALVAO es un ave en peligro de extinción y CALA BOCA significa “salvemos a los“. Una auténtica gilipollez en la que probablemente hayan caido pocos yankis ( y mucho menos los que hablamos lenguas románicas) pero que sin embargo ha sido para mi la parte más descojonante de todo este tremendo cristo que han montado
Nos gusta pensar que vivimos en “el mundo del mañana”, que la tecnología ya es tan avanzada que nos apabulla. Nos maravillamos de haber ido a la luna y fantaseamos a todas horas con coger un avión y en poco tiempo desplazarnos a cualquier punto de nuestro planeta.
Estaba hoy desayunando tranquilamente, cuando en la radio anunciaron entre las noticias de relleno de cada día que había “muerto un héroe”; dicho caballero es ni más ni menos que el fallecimiento del señor Abdulchakim Ismailov. Bien, es probable que el nombre no te diga nada. Para seros sincero, a mí tampoco.
Sin embargo, es muy probable que hayas visto fotos de éste buen señor, más concretamente una de ellas, un montón de veces en libros de historia, reportajes o documentales. Sin embargo, como en muchas fotos similares, lo que se recuerda siempre es la circunstancia y no a los protagonistas. Incluso os diré, que si os habéis terminado el primer “Call of Duty” os habréis cruzado con él justo al final del juego
Desde que tengo uso de razón, uno de los colectivos sobre los que circulan las más variopintas y macabras leyendas urbanas son, sin lugar a dudas, los autoestopistas.
Historias alucinantes y que abarcan desde la del amigo del amigo del primo de uno que una vez cogió a un autoestopista con bigote (para más señas) para ser posteriormente violado por el susodicho bigotudo, hasta la, ya mítica, historia del camionero Ramón, cuando recogió a una señorita autoestopista a la que empezó a meter mano mientras canturreaba su cancioncilla de “Me llamo Ramón y voy en mi camión“, a la que la joven, dejándose sobar, respondía con un elocuente “Me llamo Pascual y voy de carnaval“
…y que molan un montón: Que tu madre te pregunte qué es eso de la campus parti que salió en el telediario y si te gustaría ir. Una mother así le hace a uno creer en la reconciliación de la brecha generacional.