No tengo otra palabra para describir ésta jugada que se produjo ayer en la Superbowl. La verdad es que es una jugada de ésas que sólo parecen ser posibles en un videojuego.
James Harrison de los Steelers intercepta el balón sobre la línea de anotación (¡¡Sobre la misma línea!!) y cruza el campo corriendo para anotar un histórico touchdown de 100 yardas.
Si sois lectores habituales igual ya sabéis que yo no bebo alcohol; lo cual en un país donde el bebercio es una forma de ocio más es poco menos que ser un marginado social; más aún si eres prácticamente el único de tu círculo de amigos que no le da al botellón. Así que ocupo los fines de semana practicando hobbies que poco o nada tienen que ver con hazañas etílicas.