Profesora: – A ver, Sálmez; ¿has terminado el código del ejercicio?
Sálmez: – Sí.
Profesora: – Pues venga, a la pizarra; enséñanos que has hecho.

[...]

Profesora: – Mmm, bien, pero al final entra en un bucle infinito… A ver, Himliano, ¿puedes mejorarlo?
Himliano: – Por supuesto.

[...]

Profesora: – Bueno, lo has mejorado, cierto. Éste ya no hace un bucle infinito sino que hace dos, uno después del otro. No está mal, pero no me refería a que lo superases de ésta forma.

Ains, los profesores y su imprecisión léxica; siempre molestando al personal.

Eso es lo que pasa cuando nos sientas a Sálmez y a un servidor juntos, que la liamos parda.


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Profesor: – Lo que quiero que hagáis ahora es prepararme el Windows XP para que lo use una persona zurda.
Alumno: – ¿Y qué es lo que tenemos qué hacer para eso?
Himliano: – Coges el ratón y lo pones a la izquierda del teclado. Y ya está.

Himliano, aportando soluciones desde 1987.


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El Rey del Mambo

Escrito por , el 23/05/2009 ; a las 19:02.4 comentarios.

Una tarde calurosa de una de las ultimas semanas de clases teóricas del ciclo, se nos acercó “El Dandy” (del que os hablaré en cuanto el título esté en mi poder, por si acaso) y nos dijo que la clase iba a terminar antes porque iba a venir un tipo de una casa comercial a darnos “una charla técnica” sobre un producto nuevo que acababan de sacar referente a la automatización de las viviendas (o la domótica, si preferís llamarle así).

De allí a un rato vemos entrar a un tipo con traje azul cerúleo (palabro aprendido tras ver “El diablo viste de prada”) hortera a más no poder y una maleta enorme.

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Si te soplan en el bujero

Escrito por , el 14/01/2009 ; a las 20:25.9 comentarios.

Hay una leyenda urbana que lleva generaciones y generaciones extendiéndose de forma oral por todo nuestro país; mi padre la escuchó, yo la he escuchado y tal y como pinta el sistema educativo parece que seguirá escuchándose durante muchos años.

Dicho teorema afirma que:

En condiciones normales, durante una felación, si el felante sopla por el pene, el felado muere.

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