Uno de los propósitos para el próximo año que me he decidio a cumplir es ser mucho más cabrón con la gente que se lo merezca, porque está visto y comprobado que ser amable con gente cabrona es perder el tiempo; ya lo decía Patton:
El valor sin educacion es inutil frente a las balas educadas.
El caso es que estaba yo conduciendo por el centro de Pontevedra (más concretamente en la Plaza de Galicia) mientras llevaba a mi tía; cuando de repente, un BMW sale a toda leche (en plan “tufás tufurius” de una calle que desemboca en la plaza, se me pone detrás y empieza a pitar. Pero a pitar como una loca.
Igual los más talibanes del lugar os pensásteis el otro día que éramos los típicos linuxeros elitistas que rajábamos de Ubuntu para hacernos los pr0s (sí, he roto mi sagrada norma de no mezclar letras con números a lo L33T; pero el término pr0 así lo demanda). Además, como Sparkster, nuestro Gentoosiasta favorito, nos apoyó abiertamente admito que el cuadro nos quedó muy costumbrista; casi podríamos decir que era un bodegón de talibanes linuxeros.
Nada más lejos de la realidad.
Acabo de darme cuenta de una cosa, espero equivocarme y que alguno de vosotros me corrija, pero:
Si el cine español es subvencionado con fondos públicos (los cuales salen de vuestros impuestos), y cuando vamos al cine nos cobran lo mismo por ver una peli española que una de otro país…
¿No nos está saliendo entonces proporcionalmente más cara la entrada para la peli española?
¿Por qué narices hay que subvencionar el cine con fondos públicos?
Jueves, 11:15 de la mañana; llueve. regreso del supermercado con una botella de agua para matar la sed producida por 3 horas de automatismos y eléctricos y válvulas neumáticas. Avanzo hasta el banco, poso la mochila y procedo a sentarme… cuando, de repente:
MIERDA!!
En efecto, una pastosa mierda de perro color marrón claro (muy similar a la mantequilla de cacahuete que los padres modélicos untan en los emparedados de sus hijos boy scout en las pelis americanas) acaba de ser aplastada inmisericordemente por mi pie derecho.