Como ya he comentado en otras ocasiones, gracias a la costumbre de descargarme series, tengo casi desterrada a la TV convencional, que sólo se salva para ver alguna peli en Canal + (y no me refiero al pornaco), Muchachada Nui y los partidos del equipo de mis amores.
Lo único malo de ponerte a ver series como loco es que, como las tienes en el ordenador, te pones a verlas en plan maratoniano y se te acaban (teniendo que esperar a que saquen más capítulos). Aunque eso a veces te hace descubrir nuevas series que te gusten. Vamos a ver que ha caído en ésta tandada:
Anteriormente, en éste mismo espacio me había quedado a gusto rajando del “Sniper: The art of victory“, y en los comentarios el amigo Errante me recomendaba que probase el Sniper Elite para disfrutar de un juego de francotiradores como Dios manda. Pues una vez probado y degustado, toca hablar de él.
Navegando por ahí, vaya usted a saber como acabé en una web con unas capturas de pantalla de éste videojuego; como en dicha página se afirma que es “el mejor juego de francotiradores de la actualidad” pues ahí me fui derecho a catarlo. El juego trata simple y llanamente de que eres un francotirador soviético a punto de empezar a entrar en combate contra los alemanes. A lo largo de 8 misiones deberás demostrar tu talento empuñando un rifle de precisión de los cienes y cienes disponibles (nótese la ironía).
Esta va a ser la última frase hasta septiembre, puesto que no puedo comprometerme con una sección regular no teniendo internet en casa durante las vacaciones.
PODEMOS
Pese a ser muy poco futbolero reconozco que ayer me quedé pegado a la pantalla.
En un mundo donde el agua clara y cristalina escasea, dos grandes reinos viven inmersos en una lucha sin cuartel durante largos años: Disith y Anatoly. Se llevan a cabo grandes batallas mediante el empleo de aerobuques cargados hasta arriba de mosqueteros; no obstante, dichas batallas tienen un trasfondo de competición al estar arbitradas por “El Consejo“, infinitamente superior a ambos reinos en lo que a tecnología se refiere; es tan increiblemente poderoso que es quien ha concedido a ambos reinos las unidades Claudia que sirven de motor de sus gigantes aerobuques bélicos, con la particularidad de que puede ordenar la retirada inmediata de dicha unidad en pleno vuelo provocando así el inmediato derribo de la nave.