Un diseñador reconoce que ha alcanzado la perfección no cuando no le queda nada más que añadir, sino cuando no resta nada más que quitar
Antoine de Saint-Exupry
Civilization IV
¿Quién? El autor de El Principito. ¡aahh!
PD: El Principito es un libro que no he leído, y que me llama más bien poco. Ahora bien la historia de romántico piloto-escritor de su autor siempre me ha parecido entrañable.
Two years he walks the earth. No phone, no pool, no pets, no cigarettes. Ultimate freedom. An extremist. An aesthetic voyager whose home is the road. So now, after two rambling years comes the final and greatest adventure. The climactic battle to kill the false being within and victoriously conclude the spiritual revolution. No longer to be poisoned by civilization, he flees, and walks alone upon the land to become lost in the wild.
Alexander Supertramp, May 1992.
Into the Wild
Aunque tengo pendiente acabar de ver esta película, que tuve que dejar a medias hace unos días, dudo que en el final pueda volverse mala hasta el punto de desmerecer la cita.
Un hombre que lo deja todo para embarcarse en un viaje de autodescubrimiento. A veces se muestra tan irracional que deseas darle una colleja, y a veces sus reflexiones te las dan a ti. No creo que el camino de cualquier persona al aprendizaje pueda estar en ver películas de otros que aprendieron caminando, pero al menos ésta no te deja indiferente.
Desde que tengo uso de razón, uno de los colectivos sobre los que circulan las más variopintas y macabras leyendas urbanas son, sin lugar a dudas, los autoestopistas.
Historias alucinantes y que abarcan desde la del amigo del amigo del primo de uno que una vez cogió a un autoestopista con bigote (para más señas) para ser posteriormente violado por el susodicho bigotudo, hasta la, ya mítica, historia del camionero Ramón, cuando recogió a una señorita autoestopista a la que empezó a meter mano mientras canturreaba su cancioncilla de “Me llamo Ramón y voy en mi camión“, a la que la joven, dejándose sobar, respondía con un elocuente “Me llamo Pascual y voy de carnaval“
Cada vez me siento más en casa en este país. No es que no tenga morriña, pero muchos detalles son tan parecidos que me hacen sentir como en Galiza. Los irlandeses son tan cerrados, borrachines y comedores de patata y cerdo como los gallegos. Y estoy empezando a pensar que nuestras únicas diferencias están en [...]