Un gañán y la moda
Estabamos ayer en casa viendo Cuatro (porque cantaba una chiquilla del barrio de al lado) cuando me di cuenta de una ventaja inherente a ser varón: la relativa poca importancia de tu vestimenta. Porque seamos realistas, poder pasarte la moda por el arco del triunfo es un placer demasiado grande para ser menospreciado.
Me explico: nada mas aparecer Nuria Roca se empezaron a oir los tipicos comentarios en plan “Mira que vestido mas bonico“, “Que chica más mona“, etc. Es decir, si eres mujer, antes de que se juzgue si haces bien tu trabajo se va a juzgar como vistes. Una putada, of course. Sin embargo, si eres un tio, a la ventaja de poder ser un gañan 24 horas al día y 7 días a la semana se une el poder camuflarse en temas de moda. Para cercioraros de éste despropósito sólo tenéis que ver cualquier información relativa a una visita oficial de cualquier Rey, ministro, etc.; los hombres siempre “…han dado un discurso sobre…“. En cambio, su esposa o cualquier mujer que desempeñe un alto cargo siempre “llevaba un bonito vestido de… y luego dio un discurso“. Putadas de la vida.
Para nosotros, los varones jañanes, esto es una bendición, porque te libera de tener que preocuparte sobre si tu vestimenta esta a la moda o no. Te levantas y te pones un pantalon cualquiera con la primera camiseta que pillas. Y ya. Ya vas a la moda. (Conviene asegurarse previamente de que no tienes prendas de colores estridentes, porque Agatha Ruiz de la Prada solo hay una)
Tan fácil como eso, ya vas arreglado e informal. Si quieres ir más a la moda te pones una camiseta con algun chiste informatico y asciendes a eso que ahora dan en llamar geek. Supuestamente eso es cool (no entiendo que significa ni geek ni cool, pero debe tener que ver con neveras, porque en la caja de una que compramos ponía algo de cool), asi que se supone que es bueno.
Si quieres aumentar mas tu elegancia pues ya solo te queda ponerte traje,
Suit up !!
Si aparte de llevar traje, llevas bigote eres lo más de lo más (doy fé).

Es por pequeños detalles como éstos, o como por poder mear de pie sin agarrártela, [lo siento chicas que leáis ésto, pero no se puede explicar con palabras] por los que uno a veces se siente orgulloso de ser varón.
Un saludo.