Uncharted waters: New horizons

Escrito por Himliano, el 20/08/2009 19:12.2 comentarios.

Os voy a dar la lata a continuación acerca de un juegazo mítico (al menos para mí) y que sin duda es uno de los que más me ha enganchado en toda mi vida. Se trata ni más ni menos que el “uncharted waters: New horizons“, para la Sega Saturn. Cómo podréis informaros en la Wikipedia, se trata de un juego que causó furor en Japón y que, fuera de allí, tiene un puñado de fans repartidos por el mundo adelante.

Uncharted Waters 2

Lo curioso del asunto, es que yo en mi vida he tocado una Sega Saturn (diablos, ni siquiera creo haber visto ninguna); yo conocí este juego a partir del típico CD (pirata, obviamente) recopilatorio de juegos de Sega para emuladores. Metí el CD en el ordenador, y tras viciarme a los típicos (Sonic, NBA Jam, etc.) y a alguno descubierto en aquel preciso momento (“Muhammad Ali boxing“; mítico, le cosías la cara a ostias a los púgiles con Ali y al acabar cada asalto te ponía un primer plano de cada uno para ver quien estaba más chafado de los dos). Cuando ya estaba hasta las cejas de morrallas japos por pura casualidad cargué ésta pequeña joya.

El juego te permite escoger entre 6 personajes distintos (1 mujer y 5 hombres) de distintas nacionalidades, al escogerlos incluso te permite cambiarles sus nombres por defecto. Cada uno de ellos te lleva a una especie de campaña con unos objetivos y metas totalmente distintos. Venganzas, descubrir la Atlántida, derrotar a la armada invencible, realizar el primer mapa del mundo completo, etc.

Como los más avispados ya habréis notado, el juego no se ambienta en una época actual, sino que se desarrolla a principios del siglo XVI (dieciséis, para los de la LOGSE). Así que no esperéis encontrar ametralladoras, rayos láser o esmarfones.

Pero lo que para mí hace algo grandioso de éste juego es la libertad que te proporciona para llegar o no al objetivo propuesto. Por ejemplo, la campaña del navegante inglés Otto Baynes consiste en cumplir las órdenes de Enrique VIII (mientras éste se iba pinzando gradualmente a todas sus esposas) para destruir la Armada Invencible española. Comienzas con un barco de mierda, cutre y pequeño, poco dinero y la única ayuda de un compañero de aventuras a tus órdenes y una reducida tripulación. La forma en que llegues a colocarte en posición de cumplir con tu cometido depende sólo de tí. Las formas de ganar dinero son enormes y diversas: puedes comerciar, jugar al blackjack en las tabernas contra otros marineros, dedicarte a la piratería, cumplir variopintas misiones del gremio, meter el dinero a plazo fijo en el banco para vivir de rentas o incluso explorar el mundo para vender las maravillas que descubras a ricos mecenas que te recompensarán jugosamente.

De paseo por Ceuta

El mundo, habéis leido bien, en ésta pequeña joya videojueguil todo el mundo está a nuestro alcance, la vieja Europa, el Mediterráneo, América… absolutamente todo el mundo. Podemos circunnavegar el Ártico y el Antártico o recorrer las costas de todo el mundo. Incluso podemos internarnos por el Amazonas y el Nilo para llegar al centro de Sudamérica y África respectivamente en busca de las más exóticas maravillas y descubrimientos que podremos usar en nuestro favor para conquistar a las camareras de las tabernas o para esquilmar a los mecenas.

Amarrando en Ibiza

Otra cosa que me llama la atención, es que es un juego en el que morirse es sencillísimo. Por ejemplo, vas navegando, se monta una tormenta perfecta de forma espontánea, tu barco se hunde y con el, tú (porque el capitán siempre se hunde con su barco). Otro ejemplo, vas en tu barquito de travesía, se acaban los víveres y estás en medio de ninguna parte. Al cabo de los días tus marineros y tú sois comida para los peces. O bien viene un pirata y os liquida a todos, quien sabe. La mar es muy perra.

Y que decir de los combates navales, donde puedes ir a cañónazo limpio o abusar de la superioridad numérica de tu tripulación (si la hubiese) para cepillarse a la tripulación rival. Una vez tomado/hundido el barco líder te quedas con todos los barcos que puedas llevarte (dependiendo de cuantos navegantes libres tengas en tu flota) y con la carga que puedas llevarte. Pero la opción que más mola es que puedes acercarte al barco lider rival y proponerle un duelo a espada a tu homólogo, si acepta empieza el duelo.

Los duelos molan, porque son algo así como un piedra – papel – tijera tuneado. Hay tres tipos de ataques y tres tipos de defensas; cada ataque tiene su defensa particular que lo anula por completo; si la defensa elegida no puede detener el ataque, entonces el daño que sufre el personaje va en proporción con la diferencia entre los niveles del ataque y la defensa, el tipo de arma, armadura, etc.

Al ataque !!

De ésta forma, por turnos vamos atacando y defendiendo hasta que uno de los dos contendientes sea derrotado o se acaben los turnos (en cuyo caso se vuelve a la batalla, pudiendo optar por desafiar nuevamente al capitán enemigo en el siguiente movimiento de nuestra flota o pasar de todo y mandarlos al fondo a cañonazo limpio.

Y si antes os decía que en el juego palmarla era cosa fácil, en los combates navales no iba a ser menos, te rodean y te empiezan a caer por todos lados, hasta que cuando te das cuenta, ¡sorpresa! ¡Estás muerto!

Podría estar hasta las tantas contándoos detalles de su sistema económico, con el que además de enriquecerte, puedes influir en el nivel económico de las naciones, variar que puertos están bajo el control de cada país, devaluar o inflar el precio de distintos productos según a los precios que compres o vendes, y muchas cosas más. Os podría aburrir también con la tremenda variedad de barcos que podemos manejar; desde galeones, carabelas, naos, hasta las temibles galeras venecianas, pasando por los pequeños barcos mercantes o los enormes barcos japoneses (ideales para el comercio).

Pero no lo voy a hacer, porque es un juegazo con tantos detalles que sólo se pueden apreciar si los vives; como las tormentas en el mar de Japón, los saqueos a los galeones cargados de oro en el Caribe o aquella mítica travesía desde el Cabo de Hornos al Cabo de Buena Esperanza en línea recta, por puro orgullo, cuando desoyendo los consejos de los más curtidos marineros nos alejamos de tierra firme metiéndonos en la madre de todas las tormentas, que nos dejó el barco tan chafado, que de lento que iba tardamos casi 160 días, llegando al puerto de Ciudad del Cabo sólamente 3 marineros y el capitán, todos podridos de disentería y echos unos zorros de tanto pelear con las ratas por las cuatro migajas de pan que quedaban en la bodega.

Un juego épico, mítico y enviciante a partes iguales. que ya deberíais estar probando. Para que veáis que me porto, os dejo la ROM para que la enchuféis en vuestro emulador favorito: Enlace a la ROM




¡¡ 2 comentarios, que no decaiga la fiesta !!


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  • gravatar Elrohir
    21/08/2009 | 0:49

    Tres cosas:
    1. En la foto del duelo las armaduras se llaman igual y tienen colores diferentes (ya esta el gilipollas que to lo sabe abriendo la boca)
    2. Este juego es más completo que el patrician joder!!!
    3.

    160 días, llegando al puerto de Ciudad del Cabo sólamente 3 marineros y el capitán, todos podridos de disentería y echos unos zorros de tanto pelear con las ratas por las cuatro migajas de pan que quedaban en la bodega.

    Hay picarón, las locuras que debisteis hacer solo por aburrimiento tu y tres fornidos marineros solos en la soledad del oceano.


  • gravatar Nesta
    21/08/2009 | 8:58

    Me lo apunto, aunque como me envicie no sé de donde voy a sacar tiempo para jugar.


Comentarios cerrados