Uno de los nuestros
Llevaba un par de días sin ponerme a ver una buena pelicula; así que me puse a acabar de ver “Uno de los nuestros” que la vez anterior se me había quedado a medias. Una película sobre mafiosos italianos con De Niro y dirigida por Scorsese. Eso siempre es una garantía de que vas a ver algo bueno.
La historia trata sobre Henry Hill (Ray Liotta) que desde joven siempre había convivido de cerca con gangsters y mafiosos y poco a poco se va sumergiendo en los círculos de lo más selecto del hampa. Todo empieza cuando un inocente chiquillo empieza a trabajar de mozo de los recados haciendo repartos y trabajillos menores para un pequeño grupo de traficantes de tabaco y alcohol. Desde ahí poco a poco se va ganando la confianza y poco a poco va ascendiendo de status dentro de la banda; hasta llegar a formar parte de la familia.
Al mismo tiempo vamos viendo como no sólo cambia su status, sino también su modo de vida, sus amistades y la gente que de repente lo trata mejor. Al mismo tiempo que ésto sucede, empieza a estar más unido a Jimmy Conway (Robert de Niro) y a Tommy DeVitto (Joe Pesci). Los tres hacen buenas migas y les va muy bien con nuns negocios. Pero poco a poco su poder va aumentando y empiezan a perder el control de la situación. Cada vez los negocios son más turbios y pronto empiezan los asesinatos y las desconfianzas. Paralelamente, éste transito se refleja en la estabilidad del matrimonio de Henry. Y cuando no tiene suficiente se mete en el negocio de las drogas en contra de lo que le aconseja su mentor Paul Cicero; consejo que el propio Hill se pasa por el arco del triunfo; como él mismo dice: “Nosotros éramos los chicos listos, ¿que nos podía pasar?”.
A lo largo de la película veremos como Henry va pasando por infidelidades, ajustes de cuentas, pasos por la cárcel, sospechas, desconfianzas… Hasta que llega un punto en que ya no hay retorno posible. Y no sigo para no fastidiar la película.
El reparto está que se sale: tenemos a un Ray Liotta ejerciendo de un hombre seducido por el dinero fácil, a un De Niro como un mafioso al que no se le escapa ni el más mínimo detalle y a un Joe Pesci representando a un hombre sin escrúpulos que no tiene reparos en liquidar a quien se cruce en su camino. Mención aparte para Lorraine Bracco, representando a una mujer, que pese a saber que lo que hace su marido no está bien, le sigue el juego; al principio por tratarse de su marido, pero pronto se verá seducida por una vida de riquezas, lujo y dinero fácil.
Si os gustan las películas de mafiosos ésta no os deceprionará. Se lleva un 8.5 merecido.
